El Gobierno de Perú publicó el Decreto de Urgencia N.° 008-2026, que establece medidas extraordinarias ante el peligro inminente de intensas precipitaciones asociadas al Fenómeno de El Niño que se dará entre 2026 y 2027.
La norma contempla acciones de prevención y preparación frente al riesgo de inundaciones y movimientos en masa, así como recursos para su ejecución, según una publicación de La República.
La primera medida contempla la limpieza, descolmatación y conformación de bordos en los cauces de ríos y quebradas identificados como puntos críticos ante posibles inundaciones y movimientos en masa.
Para ello, se determinó que la Autoridad Nacional del Agua (ANA) pueda utilizar equipos y maquinaria adquiridos previamente, además de realizar labores de mantenimiento y adquirir los insumos necesarios. Estas intervenciones se ejecutarán en zonas declaradas en emergencia de Áncash, La Libertad, Lambayeque, Lima, Piura y Tumbes.
La segunda medida está dirigida a quebradas vulnerables de determinadas zonas de Lima y Huarochirí, donde la ANA podrá contratar bienes y servicios para instalar barreras dinámicas.
Las estructuras son parte del plan para reducir la vulnerabilidad de las zonas expuestas y mitigar los posibles daños provocados por las intensas precipitaciones asociadas al Fenómeno de El Niño.
Para estas intervenciones, se destinaron más de S/ 179 millones —S/ 129,400,000 para la primera acción y S/ 50,059,056 para la segunda—. De acuerdo al propio decreto de urgencia, este dinero proviene de la Reserva de Contingencia del Ministerio de Economía y Finanzas y será destinada a la ANA para la ejecución de las obras.
Se señalan responsabilidades para la ANA
Además, el decreto establece que el jefe de la ANA será responsable de que los recursos destinados por este decreto se utilicen correctamente y para los fines previstos. Sin embargo, los funcionarios no serán responsables por actos de fraude o corrupción cometidos por terceros si pueden demostrar que actuaron con la debida diligencia y que esos hechos escaparon de su control.
Además, la ANA tendrá que rendir cuentas sobre cómo gastó el dinero. Deberá publicar informes trimestrales y uno final, detallando qué puntos críticos fueron atendidos, dónde se encuentran y qué contratos se realizaron. También tendrá que garantizar que el gasto sea eficiente y evitar que el Gobierno, las regiones y las municipalidades financien dos veces la misma intervención para enfrentar los riesgos asociados al Fenómeno El Niño.