El Consejo de Ministros de Alemania aprobó este miércoles, 12 de agosto de 2026, el proyecto de ley de la denominada “pensión de inicio temprano”, una iniciativa que contempla una aportación estatal de 10 euros mensuales para todos los niños a partir de los seis años y hasta que cumplan 18.
El dinero será destinado a una cuenta de inversión para la futura jubilación privada de los menores. La iniciativa forma parte de los planes del Gobierno alemán para reforzar el pilar privado del sistema de pensiones.
El vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, explicó que el objetivo es que los jóvenes puedan acumular patrimonio desde una edad temprana y familiarizarse con el funcionamiento de los mercados de capitales.
Según Klingbeil, actualmente las posibilidades de ahorro dependen en gran medida de la situación económica de cada familia, una desigualdad que puede mantenerse incluso durante la vejez. Con el aporte estatal, el Gobierno busca reducir esa brecha.
¿Cómo funcionará el aporte?
Los padres podrán abrir una cuenta de inversión individual para sus hijos y realizar aportaciones voluntarias adicionales. En los casos en que no se abra una cuenta individual, el dinero será invertido de manera colectiva en los mercados de capitales bajo la gestión del Bundesbank, el banco central alemán.
Cuando el beneficiario cumpla 18 años, la cuenta pasará al sistema de previsión privada para la jubilación y contará con ventajas fiscales.
Los rendimientos generados por las inversiones estarán exentos de impuestos hasta que comience la etapa de cobro. Además, como regla general, el capital subvencionado no podrá retirarse antes de los 65 años.
Los beneficiarios también podrán recibir aportaciones adicionales de hasta 6.840 euros al año.
¿Cuánto dinero podría acumular?
El Ministerio de Finanzas calcula que, únicamente con los aportes estatales de 10 euros mensuales, el fondo podría alcanzar aproximadamente 2.200 euros cuando el joven cumpla 18 años.
Si ese dinero permanece invertido y no se realizan aportaciones adicionales, podría crecer hasta unos 53.000 euros al momento de la jubilación, según las estimaciones oficiales.
En cambio, si los padres aportan otros 10 euros mensuales, el capital podría llegar a aproximadamente 107.000 euros al momento de la jubilación.
La medida comenzaría a aplicarse retroactivamente desde el 1 de enero de 2026 para los niños nacidos en 2020. Desde 2027, cada año se incorporaría la generación que cumpla seis años.
El proyecto de ley todavía deberá ser debatido y aprobado por el Parlamento alemán antes de convertirse en una medida definitiva.