La violencia entre Rusia y Ucrania volvió a recrudecerse este viernes con una nueva ola de bombardeos que dejó al menos 15 personas fallecidas en ambos países.
Según las autoridades rusas, 10 personas murieron en ataques ucranianos contra territorio ruso y zonas ocupadas por Moscú. Entre los hechos más graves está el bombardeo a un mercado en Tokmak, en la región de Zaporiyia ocupada por Rusia, donde fallecieron cinco civiles.
Por su parte, Ucrania informó de cinco víctimas mortales tras ataques rusos. En la región de Sumy, un bombardeo destruyó una vivienda y acabó con la vida de cuatro personas, entre ellas una niña de menos de dos años. Además, otra persona murió en la región de Dnipropetrovsk.
La nueva escalada ocurre apenas un día después del mayor ataque con drones y misiles contra Kiev desde el inicio de la invasión rusa, mientras ambos bandos continúan intensificando sus operaciones militares con cientos de drones lanzados durante la noche.