El informe también señala que el 47,6% del agua producida se pierde antes de llegar al usuario. ¿Por qué?

Refleja, principalmente, un problema de eficiencia en la gestión del agua potable. Cuando casi la mitad del agua que se produce no llega a las viviendas, generalmente se debe a fugas en las redes, conexiones ilegales o sistemas de distribución deteriorados. En muchos cantones las redes son antiguas y no han tenido el mantenimiento o la renovación necesarios. Durante años, gran parte de la inversión se concentró en ampliar la cobertura, pero no siempre en mejorar las redes existentes. Reducir estas pérdidas es fundamental: significa aprovechar mejor el agua disponible y garantizar que más agua llegue realmente a los hogares.

Solo 13 de los 222 municipios tienen categoría A. ¿Qué están haciendo bien esos cantones y qué lecciones pueden tomar el resto?

Estos municipios han demostrado que sí es posible gestionar bien el agua potable. Tienen una gestión técnica más sólida, invierten de forma constante en mantenimiento y cuentan con sistemas de control que les permiten monitorear la calidad del agua. Muchos han fortalecido sus empresas públicas o unidades técnicas, lo que mejora la planificación, la operación y la sostenibilidad financiera del servicio. Aquí se destacan municipios como Montúfar, Huaca (Carchi), Pimampiro (Imbabura), Gualaceo (Azuay) o Puyango y Macará (Loja). Por eso impulsamos iniciativas como el reconocimiento Punto Azul, que destaca a los municipios que están haciendo bien las cosas en la gestión del agua.

¿Qué tan confiable es el sistema de información si no todos los prestadores dan los datos?

La información se construye a partir de los datos que reportan los propios prestadores del servicio. Cuando existen inconsistencias o reportes incompletos, eso ya es una señal de alerta sobre problemas en la gestión.

Los datos no se publican sin revisión. Existe un proceso de validación que se ejecuta junto con la Asociación de Municipalidades del Ecuador, el Banco de Desarrollo y el INEC: se revisa la consistencia de la información e incluso se realizan verificaciones en territorio. Nuestro objetivo es que cada año el sistema sea más completo y confiable, porque contar con buena información es clave para mejorar la gestión del agua en el país.

Con los problemas actuales, ¿en cuánto tiempo sería realista que Ecuador logre garantizar agua potable segura para toda la población?

Ese es un objetivo que requiere un trabajo sostenido entre varias instituciones. El Gobierno establece la normativa, realiza el control e impulsa inversiones en infraestructura, y los municipios son los responsables directos de operar el servicio. Cerrar las brechas dependerá principalmente de fortalecer la gestión técnica, priorizar inversiones y modernizar los sistemas de agua potable. El país ya tiene el diagnóstico.