La crisis energética en Cuba se profundiza tras la suspensión de los envíos de petróleo desde México, una decisión que ha agravado la escasez de gasolina en todo el país y ha generado mayores dificultades para el transporte y la generación eléctrica.
Ante la falta de combustible, muchos ciudadanos se han visto obligados a recurrir al mercado informal, donde los precios se han disparado sin control. Habitantes denuncian que ya no existen asignaciones ni siquiera para quienes contaban con plantas eléctricas, mientras la isla también enfrenta la ausencia de crudo venezolano.