Las tormentas eléctricas que se registran en Guayaquil comienzan a dejar consecuencias en los hogares. Una descarga atmosférica puede provocar daños en los equipos electrónicos, especialmente en los aires acondicionados, cuya reparación representa un gasto inesperado para sus propietarios.
Un ejemplo es lo que vivió Enrique Vera, habitante de Sauces 9. Mientras llovía, un rayo cayó cerca de su vivienda y, tras el fuerte estruendo, su aire acondicionado dejó de funcionar. Esa misma noche, al sentir calor, se levantó y descubrió que el equipo estaba apagado.
Intentó encenderlo en varias ocasiones, pero no obtuvo resultados. A la mañana siguiente decidió contactar a Manuel Lara, un amigo de muchos años que trabaja como técnico y conoce sobre reparación de aparatos electrónicos.
Tras revisar el equipo, Lara determinó que la descarga eléctrica había afectado una de las dos tarjetas electrónicas del aire acondicionado tipo inverter, específicamente la correspondiente a la unidad interior.
Este componente cumple funciones fundamentales para el funcionamiento del aparato, como controlar el encendido, recibir las órdenes del control remoto, activar los ventiladores y mantener la comunicación con la unidad exterior. Por esta razón, el equipo dejó de encender.
La reparación de esta pieza tiene un costo aproximado de 120 dólares, un valor que puede representar un golpe al bolsillo de las familias.