Alrededor de 90 alcaldías de Ecuador todavía no han presentado sus planes de prevención y preparación ante un eventual fenómeno de El Niño de fuerte intensidad, informó la ministra de Gobierno, Nataly Morillo.
El tema fue abordado durante el evento “Perspectivas público-privadas ante el fenómeno de El Niño”, en el que autoridades y expertos de Ecuador, Brasil, Panamá y Argentina compartieron experiencias y medidas aplicadas para enfrentar eventos climáticos.
Morillo señaló que el país debe prepararse con anticipación para reducir los posibles efectos del fenómeno en distintos sectores de la economía.
“Gobernar es anticiparse”, afirmó la ministra, al señalar que la respuesta no debe comenzar cuando el agua ya haya ingresado a las viviendas, una carretera haya sido destruida o una familia haya perdido sus bienes.
90 alcaldías todavía no entregan sus planes
La ministra recordó que 246 gobiernos autónomos descentralizados, entre provinciales y cantonales, fueron convocados a presentar sus planes de prevención y preparación frente a El Niño.
Sin embargo, aproximadamente 90 alcaldes todavía no han entregado la documentación requerida.
Morillo explicó que entre el 70 % y 75 % de los gobiernos locales presentó sus planes recientemente y que estos se encuentran en proceso de revisión.
Las zonas de la Costa figuran entre las que podrían enfrentar mayores afectaciones. Entre las provincias señaladas están Manabí, Guayas, Santo Domingo, El Oro y Los Ríos.
La funcionaria pidió que la preparación ante el fenómeno climático no se convierta en una disputa política y llamó a trabajar de manera coordinada entre gobiernos locales, técnicos, empresarios, universidades, organizaciones sociales y ciudadanos.
“No podemos impedir que llueva, no podemos controlar el océano ni decidir la intensidad de un fenómeno natural, pero lo que sí podemos hacer es decidir cómo encuentra al Ecuador ese fenómeno del Niño”, manifestó.
Prevención y coordinación
Carolina Lozano, titular de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, señaló que la preparación debe concentrarse en la prevención y en la coordinación entre las diferentes autoridades.
La funcionaria explicó que se han emitido lineamientos para los gobiernos autónomos descentralizados y que técnicos de la Secretaría han acompañado la revisión de los planes en territorio.
Los posibles efectos de El Niño pueden sentirse directamente en las ciudades y comunidades, especialmente en infraestructura, sistemas de agua y saneamiento, producción y servicios esenciales.
Por ello, las autoridades consideran prioritario que los gobiernos locales cuenten con protocolos de actuación antes de que ocurran las emergencias.
Panamá y Argentina comparten sus experiencias
Durante el encuentro también se expusieron experiencias de otros países que han enfrentado eventos climáticos de gran magnitud.
El consultor panameño Juan Antonio Ducruet, exdirector del Instituto de Acueductos y Alcantarillados de Panamá, destacó la importancia de trabajar en las etapas antes, durante y después de un evento climático.
Entre las acciones prioritarias mencionó la infraestructura, el ordenamiento territorial, los sistemas de alerta temprana y la coordinación entre el Gobierno central y los gobiernos locales.
Ducruet sostuvo que la prevención no necesariamente implica únicamente grandes obras. También puede incluir políticas públicas, uso racional del agua, mantenimiento de alcantarillado y pequeñas intervenciones que permitan reducir los riesgos.
Desde Argentina, Darío Boscarol, vicepresidente de Aguas Santafesinas, relató la experiencia de Santa Fe, una ciudad que enfrentó graves inundaciones entre 2003 y 2007. En uno de esos eventos, un tercio de la ciudad quedó bajo el agua, con unos 70.000 evacuados y al menos 130.000 personas afectadas.
Después de esas experiencias, Santa Fe modificó su estrategia de prevención y desarrolló protocolos de riesgo, obras hídricas y mantenimiento permanente de sus redes.
Boscarol insistió en que la inversión preventiva debe ser considerada como una forma de ahorro frente a futuras catástrofes.
Entre las acciones que todavía pueden ejecutarse antes de los meses de mayor riesgo mencionó la limpieza de conductos cloacales y pluviales, cámaras de registro y sistemas de drenaje, además de protocolos de respuesta y manejo adecuado de residuos.
El Niño mantiene en alerta a Ecuador
El fenómeno de El Niño está relacionado con un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y puede provocar cambios en los patrones de lluvia y viento. Sus efectos pueden traducirse en inundaciones, sequías y afectaciones a sectores como la agricultura, pesca y generación hidroeléctrica.
En Ecuador, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) ha reportado un fortalecimiento del evento. La región Niño 1+2, frente a las costas de Ecuador y Perú, registra una anomalía de temperatura cercana a los 4 °C.
Las autoridades han advertido, sin embargo, que el calentamiento del océano por sí solo no permite determinar exactamente cuánta lluvia recibirá el país.
Actualmente, la alerta naranja por El Niño está vigente en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias.
El periodo de mayor atención para Ecuador está previsto entre noviembre de 2026 y marzo de 2027, por lo que las autoridades insisten en acelerar las acciones de prevención y preparación en los territorios.