El ministro del Interior, John Reimberg, fue recibido a disparos durante un allanamiento ejecutado la madrugada de este viernes en la provincia de Esmeraldas, como parte de un operativo para desarticular una presunta organización dedicada al narcotráfico y al tráfico ilegal de combustible.
Según relató el propio funcionario, al momento de la incursión Patricia E., alias «Lili», identificada como presunta cabecilla de la estructura, abrió fuego contra los agentes que participaban en el operativo.
«Nos recibió a bala. Al ver la presencia importante de los policías que nos acompañaron, decidió lanzar el arma y esconderse», manifestó Reimberg en una entrevista posterior.
El ataque no dejó personas heridas y la sospechosa fue detenida dentro de su vivienda. Durante la captura, alias «Lili» aseguró que disparó por confusión al creer que se trataba de delincuentes que intentaban ingresar al inmueble. Ante ello, el ministro le respondió que solo por el uso del arma enfrentaría una pena de prisión.
Investigación de 17 meses
Las capturas son el resultado de una investigación que se extendió durante 17 meses. De acuerdo con las autoridades, la organización no pertenecía formalmente a un Grupo de Delincuencia Organizada (GDO), aunque mantenía vínculos con Los Choneros.
La estructura presuntamente se encargaba de coordinar el envío de droga mediante lanchas rápidas hacia otros países y del abastecimiento de combustible para embarcaciones utilizadas por organizaciones criminales que operan en sectores costeros como Muisne, Atacames y Manta.
Las investigaciones apuntan a que estas actividades eran coordinadas por Patricia E. junto con sus hermanos. Durante los allanamientos, la Policía incautó USD 10.000 en efectivo, armas de fuego y otros indicios almacenados en bodegas utilizadas por la organización.
Un policía entre los detenidos
El operativo también dejó al descubierto una presunta infiltración del crimen organizado en las fuerzas del orden. Entre los 10 detenidos figura un policía en servicio activo, quien, según las investigaciones, formaba parte del brazo logístico de la red.
Las autoridades señalaron que el uniformado aparecía como propietario de tres embarcaciones pesqueras, las cuales habrían sido utilizadas para el transporte de combustible y sustancias sujetas a fiscalización.
Tras el operativo, el ministro Reimberg reiteró que no habrá tolerancia para los miembros de la fuerza pública que colaboren con estructuras criminales.
«El mensaje es sumamente claro: policía que no respeta el uniforme, policía que va a la cárcel. Ese es el castigo que ellos tienen», afirmó.