La tensión entre Argentina y el Reino Unido volvió a escalar luego de la semifinal del Mundial 2026. El Gobierno argentino denunció una presunta incursión militar británica en aguas que considera bajo su jurisdicción y presentó una protesta formal ante la Embajada del Reino Unido.
Según el canciller Pablo Quirno, el patrullero HMS Medway realizó un recorrido «no consultado e ilegal» en aguas argentinas durante el fin de semana del 4 de julio. Buenos Aires sostiene que el hecho contraviene resoluciones de las Naciones Unidas sobre la disputa por las islas Malvinas.
Por su parte, el Reino Unido rechazó la acusación y aseguró que el buque cumplía una misión logística de apoyo al British Antarctic Survey, realizando un «tránsito inocente» conforme al derecho marítimo internacional.
La denuncia se conoció horas después de que Argentina derrotara a Inglaterra y clasificara a la final del Mundial. Al finalizar el encuentro, jugadores argentinos exhibieron una pancarta con el mensaje «Las Malvinas son argentinas», reavivando el histórico reclamo de soberanía sobre el archipiélago.