Un brote de norovirus a bordo del crucero Caribbean Princess encendió las alertas sanitarias en Estados Unidos, tras afectar a 102 pasajeros y 13 tripulantes durante un viaje iniciado el 29 de abril desde Fort Lauderdale. La situación fue notificada a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que activaron su protocolo de vigilancia para embarcaciones que operan hacia o desde puertos estadounidenses.
De acuerdo con el informe oficial del CDC, los casos representan el 3,3% de los 3 116 pasajeros y el 1,2% de los 1 031 tripulantes, proporciones que superan el umbral que obliga a la intervención federal a través del Programa de Saneamiento de Embarcaciones. Los primeros síntomas, principalmente vómitos y diarrea, se detectaron pocos días después de zarpar, lo que motivó la implementación inmediata de medidas de contención y monitoreo médico a bordo.
¿Qué es el norovirus?
El norovirus es una de las principales causas de gastroenteritis viral en el país y su transmisión se ve favorecida en espacios cerrados y con alta densidad de personas, como los cruceros. El CDC recomienda el lavado frecuente de manos con agua y jabón y el reporte inmediato de síntomas como medidas clave de prevención. Este tipo de incidentes no es inusual en la industria y forma parte de los escenarios previstos por las autoridades sanitarias.
Al finalizar el itinerario en Port Canaveral, el barco será sometido a un proceso de desinfección profunda conforme a las normas federales. Las autoridades locales fueron notificadas para el seguimiento epidemiológico posterior al desembarque. El CDC publicará un informe final con la evaluación del brote y de las acciones aplicadas, mientras se mantiene la vigilancia activa sobre futuras travesías de la embarcación.