Un deslizamiento de tierra mantiene interrumpida una de las conexiones clave entre la Sierra y la Costa. El derrumbe, registrado en la vía Cumandá–Pallatanga, ha dejado decenas de vehículos detenidos y genera pérdidas económicas para transportistas y productores que buscan alternativas para continuar su trayecto.
El evento ocurrió en el kilómetro 95, en el sector Cruz del Hueso, donde cerca de 100 metros de carretera quedaron cubiertos por tierra. El paso permanece cerrado desde hace más de 40 horas, desde la tarde del martes 21 de abril, lo que ha provocado que decenas de camiones queden varados a lo largo de aproximadamente dos kilómetros en esta ruta que conecta Chimborazo con Guayas.
Ante la falta de paso, algunos conductores han buscado refugio en gasolineras, mientras otros permanecen a un costado de la vía, a la espera de que se habilite la circulación. “Aquí, sin bañarse, sin comer porque no hay dónde comer”, relató Nivaldo Guerrero, transportista afectado.
Retornar tampoco es una opción sencilla. Implica regresar hasta Riobamba, en un trayecto que puede tomar hasta siete horas. Juan Carlos Villareal, otro conductor, estima que ese desvío le significaría un gasto adicional de hasta 250 dólares en combustible.
El bloqueo complica especialmente el traslado de productos perecibles, como legumbres y helados. Para evitar mayores pérdidas, los transportistas mantienen encendidos los vehículos y así sostienen los sistemas de refrigeración.
Los agricultores también enfrentan dificultades. Productores de papa, cebolla, pepino y balanceado para aves han optado por sacar su carga a pie por trochas, trasladando sacos hacia Bucay. “Ahorita, con el sol, cargar en esta subida… no hay otra vía alterna, toca sacar fuerzas”, comentó Franklin Oñate, agricultor.
En medio de la emergencia, los pasajeros que se movilizan entre la Costa y la Sierra realizan trasbordos para continuar su viaje. Amanda Sandoya, por ejemplo, caminó varias horas junto a su esposo para llegar a su destino en Riobamba. “Hicimos trasbordo desde Bucay hasta acá, luego nos metimos por una pendiente… más de siete horas, salimos desde las seis de la mañana”, contó.
En la zona trabajan dos excavadoras y 16 volquetas para retirar el material acumulado. Mientras avanzan las labores, las autoridades recomiendan utilizar rutas alternas como la Alausí–Zhúd–La Troncal y Guaranda–Babahoyo.
Se prevé que la vía quede habilitada la mañana del viernes 24 de abril.