El domingo 18 de enero por la tarde en la playa Shark Beach (Playa Tiburón), en el este de Sídney, un tiburón toro atacó a un niño de 12 años que permanece hospitalizado en estado crítico, según las autoridades.
El suceso ocurrió cuando el menor se encontraba con un grupo de amigos saltando desde una cornisa rocosa de unos seis metros de altura a aguas poco profundas y turbias.
La rápida reacción de los amigos, que se lanzaron al agua para auxiliarlo antes de la llegada de los equipos de rescate, fue clave para salvarle la vida, informó la policía, que lo sacó del agua para luego realizarle torniquetes en ambas piernas.
El menor fue trasladado al Hospital Infantil de Sídney, donde permanece bajo cuidados intensivos con heridas graves en las extremidades inferiores.
El tiburón toro, que puede medir más de tres metros, protagoniza muchos de los encuentros entre escualos y humanos en esa popular playa. Es conocido por su tamaño, fuerza y capacidad de habitar tanto aguas saladas como dulces, lo cual les permite internarse en estuarios y zonas costeras donde hay bañistas y pescadores.
Este lunes 19 de enero, un niño de 11 años salió ileso después de que un tiburón mordiera su tabla de surf en la playa de Dee Why, norte de Sídney, es el segundo incidente relacionado con estos animales desde el domingo.
El suceso ocurrió poco antes del mediodía, cuando el niño practicaba surf y el animal arrancó un fragmento de la tabla sin causarle heridas.
Salvamento Marítimo del estado de Nueva Gales del Sur, donde se encuentra Sídney, apuntó que el menor salió del agua por sus propios medios y no fue necesaria la intervención de los servicios de ambulancia.
Como medida preventiva, desplegaron drones, motos acuáticas y patrullas marítimas para localizar al tiburón, y se ordenó el cierre de la playa al público durante al menos 24 horas.