Un pago de USD 150 recibió un adolescente de 16 años para acabar con la vida de un hombre de 41 años, en la ciudad de Manta. La Policía Nacional reveló este detalle tras la captura del implicado, quien confesó haber participado en el ataque motivado por conflictos internos de una banda criminal.
La muerte violenta ocurrió la tarde del miércoles en el sector de María Auxiliadora, cuando la víctima, quien era soldador, estaba arreglando el techo de una vivienda.
Según las investigaciones preliminares, el adolescente no sería nuevo en el mundo del crimen; las autoridades confirmaron que ha sido identificado en videos de seguridad vinculados a otras muertes violentas recientes en la zona. Además de la moto, se retuvo un taxi que habría prestado soporte logístico para el asesinato.
El Jefe de la Policía de la Zona 4, William Calle, informó que el móvil del asesinato estaría relacionado con una disputa interna de la organización Los Lobos. La víctima habría sido señalada de filtrar información, lo que derivó en la orden de ejecución.
«Al preguntarle, dice que le pagaban USD 150 dólares. La vida de una persona cuesta USD 150», lamentó Calle al exponer la facilidad con la que se contrata a sicarios en la zona.
Por su parte, el jefe de la Policía de Manabí, Carlos Endara, explicó que las estructuras delictivas están reclutando sistemáticamente a menores consumidores de drogas. Al aprovechar su adicción, logran mano de obra barata para ejecutar trabajos de alto riesgo por costos irrisorios que los jóvenes destinan inmediatamente al consumo de estupefacientes.
Las autoridades advirtieron sobre el incremento de la violencia en la provincia, que actualmente registra un promedio de entre cinco y siete muertes violentas al día. Ante el uso de fusiles y pistolas por parte de jóvenes a plena luz del día, el mando policial ratificó que se actuará con «mano dura» para contener la ola delictiva que afecta incluso las inmediaciones de las unidades policiales.
En el sector de Agua Blanca, cantón Puerto López, fueron localizados dos cuerpos en avanzado estado de descomposición el pasado martes. Tras el levantamiento, los restos fueron trasladados al Centro Forense de Manta, donde se confirmaron las identidades de las víctimas.
Se trata de un barbero de nacionalidad colombiana y un comerciante venezolano, quienes habían sido reportados como desaparecidos desde el pasado 27 de diciembre. Según las versiones policiales, las pericias forenses revelaron que ambos cuerpos presentaban múltiples impactos de bala, confirmando que fueron víctimas de una muerte violenta.
Al día siguiente, en la vía Colisa, en el cantón Montecristi, fue abandonado el cuerpo decapitado de un hombre. Después su cabeza fue hallado en un cementerio de la localidad.
Junto a los restos humanos, la Policía encontró varios panfletos con mensajes amenazantes, un indicio que vincula el crimen con disputas entre grupos de delincuencia organizada que operan en la zona. La víctima fue identificada ayer jueves como Joan Jesús Rivas Aguirre, de 23 años, oriundo del barrio Calderón del cantón La Libertad.