Tres sujetos que movilizaban material explosivo en un bus interprovincial fueron detenidos en el Terminal Terrestre de Quitumbe, sur de Quito, el 6 de enero de 2026.
La Policía identificó que ese material provenía de Perú y tenía como destino Colombia, “con el objetivo de abastecer a grupos armados colombianos que operan en la frontera con Ecuador en la ejecución de acciones terroristas”.

En su poder se encontraron 7 600 fulminantes, valorados aproximadamente en USD 22 800.
Los fulminantes son pequeños explosivos usados para iniciar cargas mayores en construcción (fijación de rieles, anclajes) o en municiones, detonando con un impacto para generar una fuerte reacción.
Dos ecuatorianos y un peruano fueron puestos a órdenes de Fiscalía.