Las autoridades de Suiza dispusieron el congelamiento, por un periodo de cuatro años, de los activos vinculados a Nicolás Maduro y a su entorno en ese país, con aplicación inmediata.
La decisión fue anunciada por el Consejo Federal suizo, que aclaró que la medida no alcanza a los integrantes del actual Gobierno venezolano.
Tras la detención del exmandatario por fuerzas estadounidenses en Caracas y su posterior traslado a EE. UU., Zúrich explicó que el objetivo es impedir posibles transferencias de fondos de origen presuntamente ilícito.
Esta acción se suma al paquete de sanciones que Suiza mantiene contra Venezuela desde 2018, como parte de los controles financieros internacionales.