Nueva Zelanda dio la bienvenida al 2026 y se convirtió en uno de los primeros países del planeta en estrenar el nuevo año. Junto a esta nación, otros territorios del Pacífico como Kiribati y Samoa también iniciaron oficialmente el 2026.
Este adelanto se debe a su posición geográfica y a su huso horario, que les permite recibir el Año Nuevo antes que regiones como Europa y América.
Mientras estas naciones ya celebraban, gran parte del mundo permanecía todavía en 2025, contando las horas para que la medianoche marcara el inicio del nuevo año en cada país.