La gasolinera de la parroquia Manglaralto ha cerrado sus puertas como forma de protesta y en apoyo al pueblo.
En principio se rumoraba de que no había combustible, pero el gerente del establecimiento desmintió dicho rumor diciendo que sí hay, aunque, momentáneamente el local está cerrado “para colaborar con el reclamo del pueblo”.
Las personas acuden a querer llenar el tanque de sus automotores, sin embargo no han sido atendidos.